EL BUEN COMUNICADOR

En los años 90´, cuando comencé mis estudios en PNL, lo hice a través de una excelente institución dirigida por una de las responsables de instalar la PNL en Argentina, Mariana Chrem. En aquel entonces, los manuales de PNL, unas fotocopias oficio en blanco y negro bastante borrosas, contenían algunas distinciones que no he visto  replicarse en otros manuales o libros.

Siempre es un gusto contarles a mis alumnos algunas de las cosas que allí aparecían, como ser esto de “Las Cualidades del Buen Comunicador”. Sin lugar a duda, el desarrollo que ha tenido al día de la fecha la oratoria y el storytelling, es realmente revolucionario para aquellos que nos interesa ser speakers reconocidos en nuestras áreas. De todas formas, esta sencilla distinción me parece que albergaba ya en aquel entonces, cosas de vanguardia.  Veamos un poco de que se tratan estas cualidades necesarias para comunicar con excelencia, lo cual es condición también del liderazgo eficaz.

a) Agudeza perceptual

La única forma que tiene el comunicador de saber si está acercándose o no a la meta definida es por una lectura precisa de las expresiones corporales de aquel con el cual se está interactuando. Nos referimos al calibrado de las distintas fisiologías que experimenta el otro. La lectura debe realizarse de forma cuidadosa y meticulosa incluyendo las conductas verbales y no verbales, los mensajes y metamensajes. Como decimos hoy desde las neurociencias, hay que aprender a percibir más y mejor. No ser unos simples receptores de estímulos, sino ser unos proactivos orientadores de nuestra atención.

Los  mensajes  vienen  acompañados  siempre por  metamensajes,  que sería el mensaje no verbal que da una orientación sobre el contenido del contenido lingüístico. Los metamensajes suelen ser necesarios a la hora de dar un sentido al mensaje original, de ahí la importancia de la agudeza perceptual para todo buen comunicador, ya que éste necesitará leer esto metamensajes, superponerlos al mensaje verbal y verificar si hay coherencia. De no haberla, tiene que ajustar el tipo de liderazgo que está realizando porque no está sabiendo acompañar al otro.

b) Clara representación de la meta

Una meta con perspectivas de ser alcanzada ha de satisfacer determinadas condiciones. Dichas condiciones, conocidas en PNL como “Condiciones de la buena forma” hacen que el diseño de acciones sea más efectivo. Ya escribiremos en relación con dichas condiciones. De momento diremos que, para poder ejercer una buena comunicación, es necesario mantener en mente hacia donde voy y hacia donde quiero liderar al otro. Como dice Stephen Covey en sus 7 Hábitos, hay que comenzar con el fin en la mente. El objetivo tiene que ser creado primeramente en mi imaginario para después ir tras él.

c) Flexibilidad de comportamiento

Refiere a la capacidad que debe tener el comunicador de poder incorporar la perspectiva del otro dentro de sus propios modelos y adecuarse para poder entrar en congruencia relacional. Como decimos en PNL, y se relaciona con el presupuesto de “ley de variedad requerida”, el elemento más flexible es el que lidera el sistema. Cuando hablamos de liderar, es necesario un paso previo, que es el acompasar. Prbablemente hablemos de ello en algún post, sucintamente diré que el acompasar es justamente la tecnología que la PNL tiene para generar congruencia relacional y establecer así relaciones de Rapport. Una vez logrado eso, comienza el liderazgo. Así que aquí otra cualidad indispensable para comunicar y liderar con excelencia.

 

Psic. Germán Balante
Coach & Trainer Internacional en PNL
Especializado en Neuromanagement

 

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